Válvulas termostáticas

Regulación y control del consumo en radiadores

Regulación para el control de calefacción sin perder confort.

La válvula termostática junto con el cabezal termostático, instalado en cada radiador, gestiona automáticamente el flujo de agua caliente en el mismo, de manera que se mantiene una temperatura constante en cada una de las habitaciones en las que ha sido instalada.

Al girar el mando, se puede establecer los rasgos de temperatura que se desea. Para ello se dispone de 5 posiciones reajustables, además de una posición de protección contra heladas.

La consecución de los valores de temperatura estarán condicionados a las características y situación tanto de la vivienda como del propio radiador.

Cuando la estancia alcanza la temperatura consignada, el flujo de agua caliente se detiene automáticamente.

La interrupción del flujo de agua caliente será mucho más prolongada cuanto menos se enfríe en ambiente, como por ejemplo, si no se abren las ventanas dejando pasar el aire frío.

El radiador, una vez alcanzada su temperatura de consigna, comenzará a enfriarse en su parte inferior, manteniendo durante más tiempo el calor en la parte superior.

Radiador con válvula termostática

Beneficios de la instalación de válvulas termostáticas:

• Confort ambiental estableciendo la temperatura deseada en cada ambiente.

• Ahorro energético: consumo en base a la propia exigencia, gracias al repartidor y la válvula termostática disminuyendo el gasto propio en calefacción y de todo el edificio. Todo ello conlleva además menor contaminación del medio ambiente.

• Gestión autónoma de la propia calefacción: usted tiene la capacidad de activar y desactivar cada radiador.


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